La Universidad y yo. O cómo conseguir mover a 60 personas como un rebaño de ovejas
En fin... La desgracia ocurrió. Empecé la Universidad, así que adiós a lo que viene siendo cualquier cosa que no sea... hacer deberes xD Claro que ¿Quién me manda a mí meterme en Arquitectura?
Os preguntaréis a qué viene el título... Bueno, pues como es un poco bastante largo, lo pongo bajo cut :3
Bueno, como he dicho, he empezado a Universidad. El lunes, de hecho. Así que aun no estoy hasta el cuello de trabajo, como amenazan tenernos de aquí a dos semanas.
Día 15
Pues eso, el primer día. No fue nada del otro mundo, aunque yo estaba (Y sigo estando, pero menos) bastante asustada. No por eso de no conocer a nadie, porque tampoco me importaba demasiado, pero supongo que el concepto de Universidad me abruma bastante, con el pedazo de síndrome de Peter Pan que tengo.
No pasó nada digno de mención... Tres horas de Geometría descriptiva y otras dos de Matemáticas. Mucho calor y andar perdida por las clases porque es la primera vez que entras allí y el horario es un jeroglífico. Pero el conserje es muy majo.
Por cierto, nada más entrar, a la izquierda, hay una papelería monísima y que es el equivalente al cielo para mí (Ejem, sí, me dejas en una papelería y soy felizademás de entrarme unas ganas enormes de comprarlo todo). A nadie le interesa eso, lo sé, pero es que nadie entiende por el amor que profeso a cualquier papelería.
Día 16 (Y el principal motivo de esta entrada. Todo el rollo anterior solo era para introducir materia)
El día se presentaba como el anterior. Llegar, adivinar dónde estaba la clase, escuchar al profesor decir que la carrera era estudiar mucho y luego ir a la siguiente a más o menos lo mismo. Y , bueno, vale, la primera hora (Física, para quién le interese) sí que ha sido más o menos así.
La segunda ya ha sido más o menos interesante.
Antes tengo que decir que la clase de la siguiente clase (Dibujo) está en el segundo piso, y la de física en el sótano, con lo cual, se tenían que subir tres pisos. Recordad este dato para más adelante para poder reírosde mí a gusto.
El caso es que el grupo de 60 personas, la narradora incluída, subimos al segundo piso. Llegamos a la supuesta clase y nos sentamos. Todos. Socializamos un poco y perdíamos el tiempo. Perdimos, más o menos, media hora, porque el profesor no llegaba. Claro, todo el mundo extrañado, pero qué se le iba a hacer si el profesor no llegaba. Cabe decir que los 60 no estábamos en la misma clase, si no que que eran dos aulas diferentes. A la media hora, por el pasillo, empezamos a ver a la otra mitad de nuestro curso yendo hacia algún lado que desconocíamos hasta que alguien amablemente ha dicho 'Que nos han dicho que la clase es en la Sala de Actos'. Pero lo ha dicho al aire, así que se han enterado unos pocos. Pero a pesar de todo, a pesar de que ni Dios, ni una sola de las 30 personas que había en la clase donde estaba yo sabía dónde íbamos, en un momento la clase se quedó vacía. Obviamente no me iba a quedar sola (Vamos, soy marginada, pero no tanto xD), así que yo también entré dentro del angelical rebaño de ovejitas. Pero por el camino, pasamos por secretaría, así que me paré (con un par de chicos más) a preguntar a ver si había pasado algo con el profesor. Me dijeron que no, que era raro que no hubiera llegado. Pues vale. Cuando me giro, estos chicos me dicen que les han dicho que todo el mundo ha ido a la Sala de Actos. Genial. -¿Dónde está eso? -Ni idea. Así que bajamos al sótano. Preguntamos y nos dan unas indicaciones que nos llevan de recorrido turístico por el sótano, pasando por una tienda de electrónica y unos microondas, hasta llegar a una segunda escalera que daba al vestíbulo. Entonces decidimos subir y de camino, en la misma escalera, nos encontramos a más gente de nuestro curso. Así que, poco a poco, éramos de nuevo, 60 personas subiendo hasta el segundo piso para estar al menos en la clase que tocaba aunque el profesor tuviera un síndrome post-vacacional tan grande que no quisiera venir (En fin, antes de la excursión, era nuestra teoría xD). Llegamos a la clase, tomamos sitio y a los dos minutos, llegan las profesoras y por fin empezamos.
Antes de seguir. Debéis saber que no soy amante de hacer ejercicio, así que en este punto yo odiaba las escaleras ¿Vale? Sigo.
Acaba la hora de dibujo y toca la de Proyectos (Según nos han dicho, la peor de todas). Llegamos a la clase, que estaba un piso por encima que la de dibujo. Entramos dentro de la clase y socializamos un poco. Y a los cinco minutos, más o menos, las tres últimas filas se levantan sin decir nada y se van. Claro, yo, personalmente, me quedé un poco bastante WTF!, pero cuando giro la cabeza, veo que la gente del fondo se está levantando. Y cuando le preguntabas que dónde iba, a pesar de ir con la bolsa y la carpeta en la mano, dispuesto a irse, no tenía ni idea. Pero se iban de todos modos. E, igual que antes, otra vez hacia abajo cuando nadie tenía ni idea de dónde iba. Vamos, como ovejitas. El caso es que, de golpe, me encuentro OTRA VEZ en el sótano, delante de una clase vacía y sin nadie que supiera qué narices hacíamos allí. Unos cuantos, los mismos que habíamos ido a preguntar a consergería, nos encontramos en medio del gentío y subimos de nuevo. Al tercer piso. ¿Os he dicho que no me gusta hacer ejercicio, me canso enseguida y todo eso? ¿Alguien se pone en mi lugar?
Bueno, una vez llegamos al aula, no había nadie, pero nos sentamos y volvimos a socializar. Hasta que al fin llegó alguien y nos dijo que hicieramos algo que era como un examen sorpresa pero sin llamarlo como tal (De hecho era: dibuja una silla plegable de memoria xD).
Teníamos que salir a las dos y media de allí, pero acabamos saliendo a la una y media, por esto del examen-que-no-es-un-examen-porque-no-hemos-dicho-nada.
Así que más o menos, mi impresión de la Universidad es que hay alguien por allí muy cabrón al que le encanta la sala de Actos (que después de tanto buscarla, al final no sé dónde está, aun -y el jueves tengo clase allí...-) y que he redescubierto por qué no me gusta hacer ejercicio xD
Si a alguien le ha interesado lo más mínimo (Lo suficiente como para leer hasta el final :P) mi relato de cómo hoy he subido y bajado más escaleras que todo el mes pasado conjunto, me alegro.
Si no... Ya os lo dije antes de darle al cut :P
Os preguntaréis a qué viene el título... Bueno, pues como es un poco bastante largo, lo pongo bajo cut :3
Bueno, como he dicho, he empezado a Universidad. El lunes, de hecho. Así que aun no estoy hasta el cuello de trabajo, como amenazan tenernos de aquí a dos semanas.
Día 15
Pues eso, el primer día. No fue nada del otro mundo, aunque yo estaba (Y sigo estando, pero menos) bastante asustada. No por eso de no conocer a nadie, porque tampoco me importaba demasiado, pero supongo que el concepto de Universidad me abruma bastante, con el pedazo de síndrome de Peter Pan que tengo.
No pasó nada digno de mención... Tres horas de Geometría descriptiva y otras dos de Matemáticas. Mucho calor y andar perdida por las clases porque es la primera vez que entras allí y el horario es un jeroglífico. Pero el conserje es muy majo.
Por cierto, nada más entrar, a la izquierda, hay una papelería monísima y que es el equivalente al cielo para mí (Ejem, sí, me dejas en una papelería y soy feliz
Día 16 (Y el principal motivo de esta entrada. Todo el rollo anterior solo era para introducir materia)
El día se presentaba como el anterior. Llegar, adivinar dónde estaba la clase, escuchar al profesor decir que la carrera era estudiar mucho y luego ir a la siguiente a más o menos lo mismo. Y , bueno, vale, la primera hora (Física, para quién le interese) sí que ha sido más o menos así.
La segunda ya ha sido más o menos interesante.
Antes tengo que decir que la clase de la siguiente clase (Dibujo) está en el segundo piso, y la de física en el sótano, con lo cual, se tenían que subir tres pisos. Recordad este dato para más adelante para poder reíros
El caso es que el grupo de 60 personas, la narradora incluída, subimos al segundo piso. Llegamos a la supuesta clase y nos sentamos. Todos. Socializamos un poco y perdíamos el tiempo. Perdimos, más o menos, media hora, porque el profesor no llegaba. Claro, todo el mundo extrañado, pero qué se le iba a hacer si el profesor no llegaba. Cabe decir que los 60 no estábamos en la misma clase, si no que que eran dos aulas diferentes. A la media hora, por el pasillo, empezamos a ver a la otra mitad de nuestro curso yendo hacia algún lado que desconocíamos hasta que alguien amablemente ha dicho 'Que nos han dicho que la clase es en la Sala de Actos'. Pero lo ha dicho al aire, así que se han enterado unos pocos. Pero a pesar de todo, a pesar de que ni Dios, ni una sola de las 30 personas que había en la clase donde estaba yo sabía dónde íbamos, en un momento la clase se quedó vacía. Obviamente no me iba a quedar sola (Vamos, soy marginada, pero no tanto xD), así que yo también entré dentro del angelical rebaño de ovejitas. Pero por el camino, pasamos por secretaría, así que me paré (con un par de chicos más) a preguntar a ver si había pasado algo con el profesor. Me dijeron que no, que era raro que no hubiera llegado. Pues vale. Cuando me giro, estos chicos me dicen que les han dicho que todo el mundo ha ido a la Sala de Actos. Genial. -¿Dónde está eso? -Ni idea. Así que bajamos al sótano. Preguntamos y nos dan unas indicaciones que nos llevan de recorrido turístico por el sótano, pasando por una tienda de electrónica y unos microondas, hasta llegar a una segunda escalera que daba al vestíbulo. Entonces decidimos subir y de camino, en la misma escalera, nos encontramos a más gente de nuestro curso. Así que, poco a poco, éramos de nuevo, 60 personas subiendo hasta el segundo piso para estar al menos en la clase que tocaba aunque el profesor tuviera un síndrome post-vacacional tan grande que no quisiera venir (En fin, antes de la excursión, era nuestra teoría xD). Llegamos a la clase, tomamos sitio y a los dos minutos, llegan las profesoras y por fin empezamos.
Antes de seguir. Debéis saber que no soy amante de hacer ejercicio, así que en este punto yo odiaba las escaleras ¿Vale? Sigo.
Acaba la hora de dibujo y toca la de Proyectos (Según nos han dicho, la peor de todas). Llegamos a la clase, que estaba un piso por encima que la de dibujo. Entramos dentro de la clase y socializamos un poco. Y a los cinco minutos, más o menos, las tres últimas filas se levantan sin decir nada y se van. Claro, yo, personalmente, me quedé un poco bastante WTF!, pero cuando giro la cabeza, veo que la gente del fondo se está levantando. Y cuando le preguntabas que dónde iba, a pesar de ir con la bolsa y la carpeta en la mano, dispuesto a irse, no tenía ni idea. Pero se iban de todos modos. E, igual que antes, otra vez hacia abajo cuando nadie tenía ni idea de dónde iba. Vamos, como ovejitas. El caso es que, de golpe, me encuentro OTRA VEZ en el sótano, delante de una clase vacía y sin nadie que supiera qué narices hacíamos allí. Unos cuantos, los mismos que habíamos ido a preguntar a consergería, nos encontramos en medio del gentío y subimos de nuevo. Al tercer piso. ¿Os he dicho que no me gusta hacer ejercicio, me canso enseguida y todo eso? ¿Alguien se pone en mi lugar?
Bueno, una vez llegamos al aula, no había nadie, pero nos sentamos y volvimos a socializar. Hasta que al fin llegó alguien y nos dijo que hicieramos algo que era como un examen sorpresa pero sin llamarlo como tal (De hecho era: dibuja una silla plegable de memoria xD).
Teníamos que salir a las dos y media de allí, pero acabamos saliendo a la una y media, por esto del examen-que-no-es-un-examen-porque-no-hemos-dicho-nada.
Así que más o menos, mi impresión de la Universidad es que hay alguien por allí muy cabrón al que le encanta la sala de Actos (que después de tanto buscarla, al final no sé dónde está, aun -y el jueves tengo clase allí...-) y que he redescubierto por qué no me gusta hacer ejercicio xD
Si a alguien le ha interesado lo más mínimo (Lo suficiente como para leer hasta el final :P) mi relato de cómo hoy he subido y bajado más escaleras que todo el mes pasado conjunto, me alegro.
Si no... Ya os lo dije antes de darle al cut :P
